martes, 3 de abril de 2012

Historia de Orgarth: Capítulo 3


Los misiles impactaron en los escudos de vacio y un par de grandes explosiones de plasma rodearon a la nave. Una vez el plasma azul de los misiles se apagó, se revelaron los daños. Varios escudos de vacio habían sido destruídos y se necesitaría cierto tiempo para volverlos a cargar pero por suerte los misiles enemigos no llegaron a dañar la estructura de la nave.


La purga de almas viró para encararse a su objetivo. Disparó una salva de misiles a su rival, seguidos de dos disparos laser que atravesaron el vacio del espacio instantáneamente hasta que impactaron en unos escudos de energía azulada que rodeaban a su enemigo, una grácil nave Eldar de un tamaño similar a la nave de Orgarth y equipada con lo que parecía una gran vela en su parte posterior.

Inmediatamente después de recibir los impactos, la nave Eldar aceleró en un instante y empezó a rodear por estribor a la nave de Orgarth. Nueker, que había planeado por anticipado una maniobra así, disparó otra salva de misiles desde las lanzadoras de estridor pero unos instantes después se revelo que la estrategia elegida era inutil pues la nave Eldar era mucho más rápida que La purga de almas y los misiles pasaban muy por detrás de la nave enemiga.

- Sin duda va a ser difícil coger por sorpresa a estos xenos...  - se dijo a sí mismo Nueker mientras otras partes de su mecanizado cerebro trazaban otros planes y calculaban con precisión desde los tiempos de recarga de los misiles y de los escudos de vacio hasta los posibles tiempos de futuros impactos que podrían recibir ambas naves.

Una vez vió que estaba en una posición ventajosa, la nave Eldar disparó cuatro lasers a la parte posterior de la nave del caos. Tres de ellos se estrellaron contra los campos de vacio pero el cuarto logró impactar el casco de La purga de almas donde con una gran explosión de energía hizo un enorme agujero. Las alarmas de la nave empezaron a sonar con un tono distinto al que estaban sonando hasta ahora y una pequeña sacudida corrió por esta.

- Madición, parece que nos han dado. - pensó Orgarth - Dame un informe de daños Nueker!  Necesito saber como nos está yendo. Me estoy dirigiendo al puente de mando. - envió mentalmente al magus mientras iba dando grandes zancadas con su nuevo cuerpo por uno de los principales pasillos de la nave. Detrás iban una guardia de diez marines del caos a los que les costaba seguir el ritmo su nuevo cuerpo.

Sin duda el magus había hecho un gran trabajo en cuanto a la movilidad del dreadnought se refería, ya que en ningún momento notó que perdiese el equilibrio. Cada paso que daba el dreadnought quedaba una marca allá donde había pisado.

- Tenemos una brecha en las salas Z-315 y Z-316, también ha habido una explosión en la sala anexa Z-314 la cual contenía munición para infanería. Se ha procedido a cerrar las compuertas de todas las salas circundantes. No se ha propagado ningún fuego gracias al vacio del espacio. Se estan cargando todos los escudos de la nave. - dijo con voz robótica Nueker por el canal de transmisión.

Era obvio que el magus se había conectado directamente a los circuitos de la nave ya que sus tiempos de reacción y ejecucción eran muy superiores a los que hubiera tenido cualquier otro capitán, fuese del tipo que fuese,  dando órdenes a sus subordinados por los métodos más tradicionales.

Nueker interrumpió estos pensamientos de Orgarth.

- Mi señor, la nave Eldar es muy rápida para nosotros, sin embargo, creo que podemos llegar a asaltarla con los misiles de transporte. Aún y así, debo avisarle que según lo que he calculado hay un alto índice de probabilidades de que pierda muchos guerreros sólo para lograr que un puñado de ellos lleguen operativos al interior de la nave Eldar. Que desea hacer?

Orgarth se paró en mitad de un largo pasillo de carga para metidar durante un instante cual debería ser las órdenes a dar. Al fin y al cabo podía permitirse ese lujo ya que en caso de brecha, su cuerpo podría aguantar durante un largo periodo de tiempo en el espacio al estar completamente sellado. Mientras pensaba la guardia de diez marines espaciales del caos lo alcanzaron y se dispusieron alrededor de su señor en formación defensiva estandar.



Después de medio minuto escaso, Orgarth se puso nuevamente en movimiento y  tres de los marines espaciales que estaban enfrente de él tuvieron que apartarse de un salto para intentar evitar ser pisoteados o bien apartados por un "manotazo" de su señor. Sólo dos de ellos lo lograron por los pelos debido a que uno de ellos quedó reducido a una masa de carne viva sangrante,  con trozos de metal y ceramita saltando por todos lados, cuando Orgarth lo apartó instintivamente con un golpe de su brazo armado con un una enorme pinza.

- Veo que son muy eficaces las armas que pedí que me instalasen. - pensó satisfactoriamente para sus adentros, luego envió un mensaje mentalmente al Magus Obscurum - Que cien de mis hombres se preparen para embarcar en diez misiles de asalto y que porten armas de asalto principalmente, luego, prepárame un misíl para mí. Entendido?

- Como ordeneis mi señor. Tendreis los misiles de asalto en 4 minutos.

Después de decir estas palabras, Orgarth volvió a abrir el canal y dió una última orden.

- Una cosa más, dile a Zyndor que se prepare también, quizás lo necesitemos y le ordene teletransportarse al interior de la nave Eldar.

Segundos más tarde llego la respuesta.


- De acuerdo, le informaré ahora mismo. - comunicó Nueker.

- Bien, - pensó Orgarth de nuevo para sí mismo - es la hora de entrenar mi cuerpo y obtener algunas respuestas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario